Prosperela analiza mercados en tiempo real y reparte tus aportaciones en los momentos que el modelo considera más favorables, para que tú te concentres en tus clientes y no en la pantalla de cotizaciones.
Trabajar por proyectos significa que el capital disponible varía cada mes. Ahorrar e invertir con esa irregularidad exige tiempo de análisis que pocas veces sobra entre entregas y clientes.
Un mes factura más que otro. Sin un sistema automatizado, el ahorro se pospone cuando hay poco margen y se improvisa cuando hay excedente.
Revisar indicadores de mercado y decidir el momento de entrada requiere horas que normalmente se dedican a proyectos facturables.
Comprar cuando el precio sube y dudar cuando baja es una reacción habitual. Un modelo sistemático reduce ese sesgo en cada aportación.
En lugar de invertir una cantidad fija en una fecha fija, el sistema reparte tus aportaciones a lo largo del tiempo y ajusta el momento exacto de ejecución según variables como la volatilidad reciente y la tendencia de precio.
Es una variante informada del promedio de coste en dólares: mantiene la disciplina de invertir de forma recurrente, pero evita ejecutar siempre en el mismo instante sin tener en cuenta el contexto de mercado.
Representación simplificada: cada aportación programada se compara con una ventana de referencia de precio. El sistema prioriza las ventanas con mejor relación riesgo-coste antes de ejecutar la orden.
No hay caja negra: cada paso del proceso queda documentado y puedes revisarlo cuando quieras.
Conectas tus cuentas y defines el capital disponible y la frecuencia de aportación. Prosperela no accede a fondos que no hayas autorizado explícitamente.
Los modelos procesan datos de mercado en tiempo real —volatilidad, liquidez, tendencia— y calculan una ventana de ejecución recomendada para cada aportación programada.
La orden se ejecuta dentro de la ventana calculada. Recibes un resumen con el motivo de la decisión y puedes ajustar parámetros en cualquier momento.
El panel resume qué aportación se ejecutó, en qué ventana y con qué justificación de datos. No está diseñado como un terminal de trading, sino como un resumen que puedes revisar entre una reunión y la siguiente.
Cada parámetro —frecuencia, importe, nivel de riesgo— queda bajo tu control. El modelo opera dentro de esos límites y nunca los amplía sin tu autorización.
Ningún modelo elimina la incertidumbre de los mercados. El objetivo de Prosperela es distribuir el riesgo temporal de las aportaciones y evitar concentrar decisiones en un único momento mal calculado.
Las recomendaciones se escalan según el horizonte y la tolerancia al riesgo que definas, y se revisan de forma continua conforme cambian las condiciones del mercado.
Los datos de conexión se cifran en tránsito y en reposo. El acceso a la ejecución de órdenes queda limitado estrictamente a los parámetros que autorizas de antemano.
Es una forma de invertir de manera recurrente, como en el promedio de coste en dólares tradicional, pero en la que el momento exacto de cada aportación dentro de una ventana temporal se decide según condiciones de mercado, no según el calendario.
No. Ningún sistema de inversión puede garantizarla. El modelo busca optimizar el momento y la distribución de las aportaciones, no predecir el mercado con certeza absoluta.
La configuración inicial toma unos minutos. Después, el sistema opera según los parámetros definidos y tú revisas los resúmenes cuando quieras.
Sí. Puedes ajustar frecuencia, importe y ventana de riesgo en cualquier momento desde tu panel, sin penalización por hacerlo.
Variables de mercado público como precio, volumen, volatilidad histórica y tendencia reciente, sin incorporar información personal más allá de los parámetros que tú configuras.
Configura tu frecuencia de aportación y tu horizonte de riesgo. El seguimiento de mercado y el cálculo del momento de ejecución los gestiona el modelo.
Optimiza tu capital